Itinerario
Día 1 – De Bariloche a Río Mayo
Luego de conocernos, salimos desde Bariloche siempre hacia el sur. La primera parte son 700 km. Una variedad de paisajes nos acompañan; lagos, montañas, bosques y una primera vista a la estepa patagónica. Seguiremos la ruta paralela a los Andes. Al final de la larga jornada pasaremos la noche en un hotel típico de pueblo, donde los años parecen no haber transcurrido, en la ciudad de Río Mayo.
Día 2 – Cueva de las Manos
Hoy empezamos a transitar la verdadera Patagonia! La 40 tiene tanta belleza, tantas vistas y llanuras desérticas que se hace difícil describirlos y la mano del hombre en estos pocos años de colonización, no pasa desapercibida. Aún así, existen caminatas de espectacular belleza. Un poco de pavimento y la primera parte del famoso “ripio”. Si no sabes de que se tratan estos caminos, no te preocupes, ya lo vas a ver. La tierra habitada por los Tehuelches, Onas y Mapuches. Llegamos después de 200 Km a una huella de camino, nos alejamos 7 Km. de la ruta para llegar al punto de partida de nuestra caminata, bajamos al cañadón del Rio Pinturas, luego de cruzar el río subimos la otra pared del cañadón para ser asombrados testigos de la herencia de los antiguos y milenarios habitantes de esta tierra: las pinturas de la Cueva de Las Manos únicas en su tipo. Es una caminata impactante, difícil decir que es más impresionante, el cañadón o las cuevas y sus pinturas. Continuamos viaje hacia donde pasaremos la noche, en la Estancia Los Toldos en un confortable albergue
Día 3 – Estancia Menelik
Continuamos camino rumbo a la famosa Estancia Menelik, nos esperan el rio Belgrano, los relinchos de los guanacos y allá, en el fondo, el cerro San Lorenzo. Caminaremos por el área durante la mayor parte del día esto nos dará energías para reponernos del largo viaje. Pasaremos la noche en la Estancia "Menelik".
Día 4 – La 40 hasta El Calafate
Nos espera la soledad de la ruta 40, la estepa, los animales silvestres y las estancias solitarias, techos rojos y álamos. Nada como estar ahí para sentir la inmensidad y desolación de la Patagonia. Todo un día por la ruta 40. Los cóndores, aguiluchos y choiques (ñandú petiso patagónico) serán mudos espectadores de nuestro paso. Paramos a comer en alguno de los pueblos casi fantasmas a lo largo del camino. Si el clima de la Patagonia lo permite, a la distancia aparecen dos cerros mundialmente famosos, los legendarios Torre y Fitz Roy, en el parque nacional Los Glaciares. Al final del día encontramos un pueblo lleno de vida y de gente de todas partes del mundo. ¿Un danés pidiendo tortas fritas? ¿Dos alemanes aprendiendo a jugar al truco? es El Calafate, sobre el Lago Argentino, pueblo un poco mayor y con más servicios. Nos espera el confort del Albergue Del Glaciar. Ducha, televisión y no podemos creer que esas cosas todavía existen. Esa noche, en El Calafate, nos tomamos un café o una cerveza, nos ponemos ruidosos y melancólicos, intercambiamos direcciones y nos despedimos. Es el final de nuestros servicios. La visita al glaciar Perito Moreno no esta incluída en el itinerario, es una excursión opcional. El hostel esta incluido esta noche
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